En Palacio Nacional, el jueves 8 de octubre, cuatro generales presentaron a las empresas del Estado a su cargo. Eran una aerolínea, un aeropuerto, un tren y un consorcio que reúne doce aeropuertos, hoteles, parques y gasolineras. Dieron números de pasajeros, rutas, carga en toneladas y combustible en litros; el AIFA sumó además una proyección de sus ingresos y costos de operación. Ninguno dijo cuánto pierde su empresa, cuánto recibe del erario ni quién revisó los datos. Un informe financiero no se sustituye con una conferencia matutina. Cada una de las cuatro, es decir, Mexicana, el AIFA, el Tren Maya y Grupo Mundo Maya, tiene que presentar a la Cámara de Diputados y a la Auditoría Superior de la Federación sus estados financieros dictaminados y su costo fiscal.
Lo que se presentó
El director de Mexicana de Aviación, el general Leobardo Ávila Bojórquez, indicó que desde su arranque la aerolínea ha transportado 1,276,152 pasajeros. Comparado con 2025, el avance de 2026 es de 31 %. Dijo que opera con 10 aviones, que serán 12 al terminar el año, y que desde junio ofrece 83 % más asientos. Añadió que genera 847 empleos directos.
El general brigadier Isidoro Pastor Román habló del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles: acumula 22.6 millones de pasajeros y 179,505 operaciones, y ocupa el primer lugar nacional en carga aérea, con más de 1.35 millones de toneladas. El Tren Maya, según el general brigadier Manuel Jaime Ramírez Camacho, ha llevado a 2,944,289 pasajeros por sus 1,554 kilómetros de vía. El general de división Ricardo Flores González expuso los activos de Grupo Mundo Maya, que son 13 estaciones de combustible, 5 gasolineras, 12 aeropuertos, 7 hoteles, 4 parques y 2 museos.
Ninguno de los cuatro mostró pérdidas, subsidios o transferencias presupuestales.
Lo que faltó
Mexicana solo dio una fecha como proyección financiera. Excélsior narra que su director ubicó el equilibrio y la rentabilidad en 2030 o después, conforme a un plan «perfectamente establecido». Ese plan no apareció en pantalla: no hubo supuestos de ocupación, tarifas ni el costo de las aeronaves que faltan. Además, la empresa ya había mencionado esa fecha en enero de 2025, según El País. Quedan poco más de tres años para 2030 y la aerolínea opera desde diciembre de 2023.
La mañanera no aportó lo poco que se sabe sobre costos. El País publicó en enero de 2025 que Mexicana gastó en operación más de 1,700 millones de pesos entre enero y septiembre de 2024. Por venta de boletos ingresaron 243.1 millones, mientras que el Gobierno le entregó más de 1,474 millones, aparte de otras aportaciones fiscales. El diario añadió que la empresa había cancelado 8 de sus 17 rutas. Por cada peso vendido en boletos, entonces, el erario aportaba seis. La cifra al día de hoy era lo primero que el jueves debía informarse.
El AIFA dio más datos, aunque no todos. Uno TV consigna una proyección para 2026 de 3,308.7 millones de pesos en ingresos frente a 2,800 millones en costos de operación. Ese cálculo es un margen operativo y excluye la amortización de la obra y el costo del aeropuerto para el presupuesto federal. Su director aseguró que el AIFA llegó al «punto de equilibrio financiero» en el primer trimestre de 2024, pero eso no permite saber si la inversión se recupera.
Para el Tren Maya no hubo cifras de ingresos. Su proyección, según Uno TV, sitúa el equilibrio económico a largo plazo, «de 2032 en adelante», y fija una meta de 4 millones de pasajeros para 2030. Desde 2023, cuando arrancó, suma 2.94 millones de pasajeros y opera con 42 trenes en 1,554 kilómetros de vía. Con la tarifa promedio y el costo de operación ausentes, el contribuyente no puede saber cuánto paga por cada boleto. Del consorcio Grupo Mundo Maya, que agrupa aeropuertos, hoteles, parques y venta de combustible, tampoco se conoce el resultado consolidado.
El argumento a favor
Quienes defienden estas empresas tienen razones serias, y vale reconocerlas. En México y en otros países, la infraestructura de transporte casi nunca es rentable al principio, y los trenes de pasajeros rara vez lo son. Una aerolínea del Estado puede cubrir rutas donde no entra ninguna privada. Un aeropuerto se justifica por la carga que mueve y el empleo que crea, aun si nunca recupera la inversión. Exigir utilidades a un servicio público sería un error.
Ese razonamiento pide más transparencia, no menos. Para que un subsidio sea legítimo como decisión de política pública debe tener monto, destino y responsable, y quien lo aprueba es la Cámara de Diputados cuando vota el Presupuesto de Egresos. Si Mexicana o el Tren Maya necesitarán transferencias durante años, el Congreso tiene que saber de cuánto dinero se trata y con qué otros gastos compite. La Suprema Corte declaró constitucionales el 6 de octubre las reformas que permiten dar a empresas paraestatales, sin licitación, aeropuertos y transporte aéreo. Esa es la base legal con la que la Defensa opera Mexicana y 13 aeropuertos, según se informó en una nota previa. La propiedad militar es legal; la rendición de cuentas sigue pendiente y no se satisface con diapositivas de pasajeros.
Lo que debe exigirse
Los diputados de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública pueden actuar de inmediato. El artículo 74 de la Constitución obliga a aprobar el Presupuesto de Egresos de 2027 como máximo el 15 de noviembre. Antes de esa fecha deberían citar a los cuatro directores y pedirles por escrito lo siguiente: estados financieros de 2024, de 2025 y del primer semestre de 2026 con dictamen de un auditor externo; cuánto recibió cada empresa en transferencias, aportaciones de capital y subsidios, por la vía de la Defensa o de Hacienda; el total de pérdidas acumuladas; y el plan de negocio con supuestos sobre el que Mexicana basa su promesa de rentabilidad en 2030.
A la Auditoría Superior de la Federación le corresponde incluir auditorías financieras y de desempeño de las cuatro empresas dentro de la fiscalización de la Cuenta Pública 2025, y publicar los resultados sin reservas generales. Las cifras que expusieron los generales resistirán el examen si son buenas. Si no lo resisten, el país necesita saberlo antes de aprobar otro año de dinero público para ellas.
