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Ciudad de México

El Ejecutivo propone 15,858.6 millones para Cultura en 2027, con menos poder de compra para INBAL e INAH

El proyecto de egresos asigna 15,858.6 millones a Cultura, 1.9 % más en términos reales. Con la inflación descontada, INBAL e INAH retroceden y la Subsecretaría de Desarrollo Cultural pierde casi tres cuartas partes de sus recursos.

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Redacción Infox · 6 min de lectura
La cultura genera 2.8 % del PIB y recibe 0.15 % del gasto, y en el presupuesto 2027 el INBAL y el INAH pierden recursos reales

Especialistas reunidos en un foro de la Dirección de Estudios Históricos del INAH acusaron a la Secretaría de Hacienda y a la Cámara de Diputados de desatender al sector cultural. El encuentro partió de una comparación: el sector produce 2.8 % del producto interno bruto de México, pero solo recibe 0.15 % del gasto federal, según la crónica de Proceso. El debate llega mientras los diputados examinan el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2027, que deben aprobar a más tardar el 15 de noviembre.

En su proyecto, el Ejecutivo asigna 15,858.6 millones de pesos a la Secretaría de Cultura, lo que equivale a un aumento real de 1.9 % frente a lo autorizado para 2026. Aun así, dos instituciones que sostienen gran parte del patrimonio y las artes del país, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), contarían con menos poder de gasto que en el año en curso.

la cultura ha dejado de ser razón de estado

Dos cifras para el mismo presupuesto

Sobre el mismo proyecto circulan dos porcentajes distintos. Excélsior escribió que el ramo «pasaría de 15 mil 82 millones de pesos –autorizado en 2026– a 15 mil 858 millones para el próximo año», con un aumento real de 1.9 %. En cambio, Expansión Política publicó 17.33 % de alza, resultado de comparar esos 15,858.6 millones con 13,097.3 millones «contemplados para 2026».

La brecha no se origina en el monto de 2027 ni en la inflación, sino en el punto de partida. Infox hizo cálculos con ambos textos: los dos medios presentan sus porcentajes como variaciones reales y usan un deflactor casi igual, cercano a 3.2 %, pero sus bases de comparación se separan por 1,984.7 millones de pesos.

Excélsior toma de manera expresa el monto autorizado por la Cámara para 2026; Expansión no indica de qué documento extrajo el suyo. Contra lo autorizado, el incremento nominal es de unos 776 millones, algo por encima de 5 %, y de 1.9 % cuando se descuenta la inflación.

Quién gana y quién pierde

Según el desglose de Excélsior, el incremento no alcanza a las instituciones de mayor tamaño. Al INBAL le corresponderían 4,939 millones de pesos, contra 4,928 de 2026; son 11 millones más en cifras nominales, aunque en términos reales cae 2.9 %. El INAH pasaría de 5,551 a 5,603 millones, 52 millones más, con una pérdida real de 2.2 %.

La reducción más severa corresponde a la Subsecretaría de Desarrollo Cultural, cuyo presupuesto bajaría de 692.8 a 184.4 millones de pesos. Son 508.4 millones menos, 73 % en términos nominales. Excélsior no consigna una explicación oficial. En el mismo proyecto figura por primera vez la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCVPII), a cargo de Diego Prieto, con 221.8 millones de pesos.

Algunas unidades sí ganan. Fonart, el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías, recibiría 170.2 millones, frente a 139.5, un alza real de 18.2 %. El fideicomiso de la Cineteca Nacional crecería de 44.1 a 52.6 millones (15.5 % real) y Radio Educación, de 87.5 a 100.7 millones (11.5 %).

Al Centro de Capacitación Cinematográfica le tocarían 36.2 millones, frente a 31.6 (10.8 %), y al Instituto Nacional del Derecho de Autor, 87.9 millones, frente a 77.2 (10.4 %).

Expansión encontró, en el nivel de programas, partidas mínimas. Una acción de fomento a la lectura «recibe apenas 6,219 pesos». A los proyectos antropológicos del INAH se destinan 1.79 millones y a los conversatorios sobre inteligencia artificial, robótica y arte digital, 45,000 pesos. Dos campañas de radio, una sobre cuidados y otra sobre derechos de las personas con discapacidad, tienen 8,000 pesos cada una. Ese documento precisa que «no se considera un presupuesto asignado para la creación de nuevas plazas».

Hacienda como filtro

Bajo el título «El presupuesto del sector cultura. Entre crisis, promesas y desesperanza», el foro reunió al economista Eduardo Cruz Vázquez, coordinador del Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU); a Paulina Castaño, investigadora de Fundar, y a la periodista Judith Amador Tello. Bolfy Cottom, investigador, fue moderador. La crónica de Proceso presenta a Hacienda como «el verdadero filtro de la política pública cultural», que resuelve sin dar cuentas al sector.

Para Cruz Vázquez, el gobierno no ha entendido cómo está estructurada la economía de la cultura. Expresó: «La gran desesperanza y el gran fracaso de este régimen es no terminar de entender» que «la mayor parte de la economía cultural la mueve el mercado». Cuestionó asimismo en qué prioriza el gobierno su endeudamiento: «Si te endeudas para hacer trenes, si te endeudas para sostener una aerolínea, ¿por qué no te endeudas para dar la inversión al sector cultural?». Y lo comparó con sus antecesores: «Los que no querían parecerse a los neoliberales no solo están muy parecidos, sino que en algunos casos están peor que los tecnócratas».

Castaño explicó que Fundar promueve, desde la pandemia y de manera gradual, la meta internacional de que 1 % del gasto se destine a cultura. «Vamos al Congreso, conocen los números, pero año con año lo que vemos es que no hay voluntad política», sostuvo. Señaló también que la ciudadanía solo tiene espacios de participación «en septiembre u octubre, pero no durante todo el ciclo presupuestario», es decir, cuando el paquete económico ya quedó definido.

Amador Tello ubicó los recortes en el tiempo: «Los recortes más duros han sido precisamente en los gobiernos recientes, los de la Cuarta Transformación». Mencionó que el proyecto Chapultepec: Naturaleza y Cultura tuvo un costo global de 10,500 millones de pesos y que llegó a absorber la tercera parte del presupuesto de cultura. Cottom sintetizó el diagnóstico con estas palabras: «la cultura ha dejado de ser razón de estado», dijo, y «se ha convertido en una carga que tiene el estado».

Lo que se decide en San Lázaro

Solo la Cámara de Diputados puede aprobar el PEF, y la Constitución le fija como límite el 15 de noviembre. Durante la revisión puede cambiar las asignaciones que propuso el Ejecutivo.

Un colectivo de creadores ya preparó una propuesta. El movimiento No Más Recortes al Recorte, que reúne a 16 organizaciones y sindicatos y que impulsa la Asamblea de Artes (ADA), planteó el 29 de septiembre, en Huerto Roma, redistribuir los 15,800 millones del ramo. Excélsior informó que piensan llevar esa propuesta a los diputados. Tiene tres ejes: mejorar las condiciones laborales y los pagos a artistas, ampliar el apoyo a la creación y descentralizar el financiamiento.

Tamara Ibarra, cofundadora de la ADA, se quejó de que «el dinero se vaya al administrativo» y de que los foros independientes corran riesgo de cierre. Planteó: «¿Cómo es posible que los museos en los estados no tengan presupuesto y se sigan construyendo espacios en la CDMX?». Del teatro dijo que «si antes las funciones duraban dos meses, ahora tienen que reducir el montaje a cuatro o cinco funciones».

El dictamen lo elabora la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública y después pasa a votación en el pleno. De no haber reasignaciones, el INBAL y el INAH cerrarán 2027 con menos recursos reales que en 2026, y la Subsecretaría de Desarrollo Cultural trabajará con una cuarta parte de su presupuesto actual.

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