Wipro, Tata Consultancy Services, Infosys, HCL, Cognizant, Capgemini, Adobe y Microsoft quedaron fuera de la certificación laboral permanente en Estados Unidos. El jueves 8 de octubre, el Departamento del Trabajo comunicó que rechazará sus solicitudes nuevas y las pendientes, según TechCrunch. Las ocho patrocinan visas de trabajo calificado, y esa certificación es el paso que lleva de un empleo temporal a la residencia permanente. Las H-1B vigentes siguen en pie; lo que se congela es el trámite anterior a la green card de sus empleados.
La certificación, llamada PERM, es el primer escalón de la residencia por empleo. Con base en lo que expone el propio Departamento del Trabajo, casi siempre el empleador debe obtenerla antes de pedir la residencia ante el USCIS, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración. Para conseguirla debe probar dos cosas: que faltan trabajadores estadounidenses disponibles, capaces, calificados y dispuestos a ocupar esa plaza, y que contratar al extranjero no hará bajar los salarios ni empeorar las condiciones de quienes hacen la misma labor. En esos casos, el expediente se queda parado si falta el documento.
No son recién llegados a nuestro país
Lo que dijo el gobierno
Keith Sonderling, secretario del Trabajo, hizo el anuncio ante la prensa, acompañado del vicepresidente JD Vance. Afirmó que las ocho compañías han pedido, desde 2009, a casi tres millones de trabajadores extranjeros. Sus aprobaciones suman más de 230,000 en visas H-1B y más de 100,000 en certificaciones laborales permanentes, de acuerdo con Expansión.
Vance centró sus señalamientos en Microsoft. Sostuvo que el año pasado la empresa echó a 6,000 trabajadores estadounidenses mientras se beneficiaba de unas 6,300 visas H-1B y de casi 3,000 procesos ligados a green cards, según Expansión. «Nuestro mensaje para Microsoft es: son una gran empresa estadounidense, pero tienen que contratar a grandes trabajadores estadounidenses», dijo, de acuerdo con la cita en inglés publicada por TechCrunch.
Por presuntos abusos, Vance anunció también en esa comparecencia investigaciones a nueve universidades, entre ellas Harvard, Yale y Stanford, relacionadas con el programa de visas para alumnos extranjeros. Ni TechCrunch ni Expansión mencionaron cuáles son las otras seis.
Qué respondió Microsoft
La respuesta de Microsoft fue negar ese planteamiento. Según la empresa, que TechCrunch cita, de las cerca de 6,000 peticiones H-1B del último año fiscal, alrededor de 80 % fueron renovaciones o cambios de estatus de personal que ya laboraba en ella, no contrataciones nuevas. Las solicitudes de personal nuevo representan 1 % de su plantilla en Estados Unidos, afirmó, y corresponden a gente que ya vivía legalmente en el país: «No son recién llegados a nuestro país». La firma agregó que a estas personas les paga lo mismo que a empleados comparables. «Creemos en la fortaleza y el talento de la fuerza laboral estadounidense», afirmó un vocero, quien sostuvo que por eso «la gran mayoría de los empleados de Microsoft en Estados Unidos son estadounidenses». TechCrunch pidió comentarios a Adobe y no obtuvo respuesta inmediata.
Según lo publicado por TechCrunch y Expansión, las otras seis consultoras no tenían una postura pública.
Qué implica para los mexicanos
India aporta la mayoría de los beneficiarios del H-1B. TechCrunch señaló que casi tres cuartas partes de las visas aprobadas son para profesionales de ese país. Los datos del año fiscal 2023 constan en el último informe del USCIS acerca de las características de los beneficiarios. En ese documento, el total de peticiones aprobadas fue 386,318. Las nacidas en India fueron 279,386 (72.3 %), y las nacidas en China, 45,344 (11.7 %).
Con 2,808 aprobaciones, alrededor de 0.7 % del total, México quedó en el sexto lugar. Filipinas, Canadá y Corea del Sur están por delante. El informe indica además que 65 % de las aprobaciones fueron para puestos de computación y que los beneficiarios tenían una compensación mediana de 118,000 dólares al año. No detalla cuántos de esos mexicanos laboran para las ocho empresas afectadas.
Hay otra opción para los mexicanos que no pasa por la lotería del H-1B: la categoría TN del T-MEC. De acuerdo con el USCIS, con ella los ciudadanos de México y Canadá laboran en EU en las profesiones que el tratado enumera, siempre con un empleo pactado de antemano. La estancia inicial puede llegar a tres años y se puede extender. Es una autorización temporal. Como el cierre afecta la certificación permanente de esos empleadores y no un tipo de visa, quien trabaja con TN en alguna de las ocho compañías tampoco puede iniciar por ahora la residencia que esta patrocine.
Qué sigue
El caso se suma a otras restricciones de la administración de Donald Trump a la migración calificada. Mediante una proclamación presidencial del 19 de septiembre de 2025 se estableció un pago de 100,000 dólares por petición H-1B, vigente de manera inicial por 12 meses desde el 21 de septiembre de ese año. Se justificó con que el programa se había usado para «reemplazar, en lugar de complementar» a los trabajadores estadounidenses. El texto mencionaba además un descuento salarial de 36 % en las plazas H-1B de nivel de entrada frente a las de empleados tradicionales de tiempo completo.
El PERM solo rige la contratación permanente de extranjeros que van a trabajar dentro de Estados Unidos. A un ingeniero que labore desde Guadalajara, Monterrey o la Ciudad de México no se le exige ese trámite, y lo resuelto el 8 de octubre no toca ese esquema.
Las notas del 8 de octubre no dicen cuánto tiempo durará la exclusión, si las empresas podrán impugnarla ni qué pasará con los expedientes que ya contaban con certificación aprobada. Mientras la medida siga en pie, la residencia que patrocinan esos ocho empleadores queda en pausa.
